Foto: Archivo. |
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Caracas, 10 Jul. ABN.- La presión popular del pueblo hondureño sobre el Gobierno ilegítimo y usurpador, presidido por Roberto Micheletti, es la única opción posible para debilitar la unidad militar de las fuerzas armadas de ese país y retomar el hilo constitucional y democrático en la nación.4
Así lo consideró el secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de Venezuela (PCV), Carolus Wimmer, quien sostuvo que la voluntad y fuerza del pueblo están por encima de lo que puedan hacer la Organización de Estados Americanos (OEA), las Naciones Unidas, Estados Unidos y otros organismos internacionales.
Recordó que las autoridades hondureñas no han podido impedir que el pueblo esté en las calles protestando, manifestando y en pie de lucha, a pesar de la represión y en medio de una huelga generalizada y el aislamiento internacional.
“¡No se ha perdido Honduras! Independientemente de los planes estadounidenses, el pueblo hondureño puede tomar la batuta y mediante la lucha popular lograr el regreso de su legítimo presidente, Manuel Zelaya, sin tener que hacer concesiones con Washington”, añadió.
En ese sentido, Wimmer destacó que si Estados Unidos quisiera realmente el regreso de Zelaya, ya lo habría conseguido con una acción militar -como han actuado históricamente en el mundo- tomando el aeropuerto de Tegucigalpa y permitiendo el aterrizaje del avión que trasladaba al Presidente constitucional.
Sin embargo, en primera instancia prefiere trabajar con otras dos opciones: el retorno de Zelaya bajo condiciones políticas especiales o un adelantamiento de las elecciones presidenciales en Honduras.
“En la mesa de negociación que conformaron en Costa Rica, Estados Unidos puede hacer que Micheletti permita el retorno de Zelaya a Honduras pero bajo condiciones estrictamente controladas por la mano invisible de Washington. Esto traería como consecuencia directa la salida de Honduras del Alba (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América)”, argumentó Wimmer.
No obstante, otra opción para que Estados Unidos impida el regreso de Zelaya es adelantar las elecciones presidenciales en Honduras, y así Micheletti le entregaría la banda de Jefe de Estado al nuevo Presidente electo.
Ante estas amenazas, el pueblo debe enfocarse en un sólo objetivo: exigir y forzar el regreso de Zelaya a su país y, posteriormente, conformar una Asamblea Nacional Constituyente que disuelva los poderes y cree un Estado nuevo.
“El pueblo hondureño debe aprender de la experiencia de países como Venezuela, Bolivia y Ecuador, que lograron grandes cambios y transformaciones sociales, sólo después de la reorganización del Estado vía constituyente”, puntualizó. |